Etapa 5

Virignin - Lyon

 

 

 

 

 

 

 

 

Buenos días hoy es domingo y me he levantado a las 7 de la mañana porque en el camping hacía mucho frío y no podía dormir bien y me duele la espalda. He hecho mis necesidades y recogido las cosas para comenzar la ruta habiendo cargado previamente agua.

A los 20 kilómetros para en un pueblo que se llama «La Bruyère» y pido un café en una pequeña boulangerie que hay y me ponen un «barril» de café, pero bueno el caso es que tenía necesidad de algo caliente porque he desayunado en el en el camping unas magdalenas que llevaba junto con leche.

Me he sentado en un banco junto a la panadería para tomar el café. Me he quitado el casco y cuando he terminado he continuado camino. El caso es que cuando ya llevaba unos 15 kms más me he dado cuenta de que voy sin casco. Ya no iba a dar marcha atrás. El problema es que es domingo y va a estar todo cerrado, así es que iré sin casco.

El sol solamente ha salido un minuto y hace frío porque hay mucha humedad, de hecho puse la ropa a secar pero está bastante mojada. El maillot se secará con mi temperatura, pero la ropa interior la llevo con pinzas en el portabultos trasero para cuando salga el sol que se seque.

He parado un rato en un pueblo llamado «Morestel» donde hay un pequeño castillo y he tomado allí otro café, esta vez mejor que el anterior. Allí me he quitado las perneras porque parecía que iba a hacer ya calor pero después he vuelto a pasar frío y para colmo se ha movido mucho viento, con ligera pendiente positiva y me estaba costando bastante trabajo. Llevo las piernas ya hechas una m***** y aún me quedan por lo menos entre 60 y 80 km.

Este tramo no coincide con la Via Rhona, Seguramente la busqué a través de «cycle.travel» para que me diese solo asfalto y no ha sido así pues voy por senderos de tierra. El caso es que cuando he pasado por un cruce he visto que faltaban para llegar al Lyon 130 km y según mi GPS me faltan 80, con lo cual no estoy ciclando por Via Rhona.

Bueno me faltan 49 km y he parado en «Crémieu» porque hay un edificio religioso muy bonito con una iglesia que tiene un campanario raro y no sé si me tomaré un café aquí para seguir. Al final he parado de pronto en un bar que se llama «Les Remparts», la gente más basta que un arado

Cuando llevo a setenta y cinco kilómetros he recuperado la vida del Ródano