Etapa 3

Montreux - Geneve

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy me toca la salida desde Montreux hasta Geneve (Ginebra), por la parte suiza del lago, pero me he levantado y estaba lloviendo. He mirado la previsión del tiempo y parece que va a estar todo el día lloviendo. Estoy en el comedor del albergue esperando a ver si para un poco la lluvia y si no lo hace tendré que coger el tren para ir a Ginebra. Quizá pueda irme a Lausane, que está a medio camino, y desde allí coger el tren, si es que sigue lloviendo.

Bueno al final ha parado y entonces he decidido ir a Lausana. El comienzo de la ruta es por el paseo del lago, precioso, pero más tarde el track se mete por unos viñedos cultivados en terrazas, con unas pendientes muy pronunciadas que te dejan bastante cansado, aunque las vistas merecen la pena.

He llegado a Lausanne y me he dedicado a visitar un poco la ciudad. Esta ciudad es preciosa, muy bonita, pero mi error ha sido querer ir a ver la catedral. La catedral no está en el punto más alto de la ciudad sino más arriba todavía, con lo cual me ha supuesto un esfuerzo grandísimo, Después he visto el exterior también del museo de los juegos Olímpico, una zona muy ajardinada y cuidada, y una vez hecho esto continúo el camino hacia Ginebra.

Ya iba muy tocado de las piernas pero es que además ha sido un continuo sube y baja de tal manera que he llegado a Ginebra a las 7 de la tarde, me he duchado, he descansado un poco y ahora voy a cenar en un burger King, así es que no voy a ver casi nada. He visto el jet déau (el famoso chorro de agua en medio del lago) y el jardín inglés y ya está.

Me he alojado en el hotel Meininger que ya lo conocía de Amsterdam, en una habitación compartida con otras tres personas aunque nada más que he visto de momento a una chica de Turquía, muy antipática por cierto,. La bicicleta la he guardado dentro de la habitación ya que la chica me ha dicho que no le importa que la bici esté allí (todo en inglés, por supuesto).

Se me ha olvidado decir que el culotte me ha hecho tal cantidad de rozamientos en el culo y en la ingle que me he tenido que parar en la farmacia y comprar una buena crema. Ya veremos si mañana puedo montar en bicicleta porque ahora mismo lo tengo todo escocido.

Desde luego esta etapa no aconsejo a nadie que la haga de un tirón porque va a terminar con las piernas molidas.